#makeit | Conocerse a uno mismo

María · Dr. LivinghomeOff topic5 Comments

El lunes pasado presenté esta nueva sección, de qué iba y por qué decidí iniciarla. Si te perdiste el post puedes leerlo aquí y si decides pasar de la intrahistoria (no pasa nada, mi ego lo aceptará aunque sea de mala gana), te lo resumo: a través de #makeit voy a trabajar en mejorar ciertos aspectos como persona que me limitan como profesional. Serán como pequeños retos de 30 días, cada mes hablaré de un tema y compartiré ejercicios y técnicas que voy a poner en práctica para que vosotros también podáis hacerlo.

Esta sección me pone muuuyyy nerviosa porque por un lado me siento un poco expuesta (no es lo mismo hablaros de una silla que pinté de amarillo que de mis sueños, aspiraciones, logros y fracasos) y por otro porque no sabía si os iba a importar un pepino. Bueno, parece que a algunos sí os importa un pepino e incluso dos, así que estoy muy, muy contenta. Espero

Este primer mes el tema es cómo definir tus objetivos. Este punto es tremendamente importante. Siempre, siempre que he tenido una meta clara, ya fuera sacar la nota suficiente para entrar en publicidad, entrar a trabajar en una agencia, llegar a directora creativa… he ido como una flecha. Si tienes claro dónde quieres llegar el camino es mucho más directo. No es fácil, porque nada lo es, pero desde luego es más fácil que si no tienes ni idea de qué es lo que quieres. Cuando no he tenido un objetivo claro he andado dando vueltas, perdiendo el tiempo, procrastinando, me he rayado y me he sentido mal. El hueco que dejaba la falta de objetivos se llenaba de pensamientos negativos que sólo me hacían perder más el tiempo, sentirme peor, etc. Con esto no quiero decir que no tener objetivos sea el armagedón pero, desde luego, cuando los tienes sientes una nueva ilusión por las mañanas (especialmente si eres una persona inquieta como yo).

Ok, estamos todos de acuerdo en que establecer unos objetivos es fundamental, ¿verdad? El problema es que no siempre es fácil definirlos, no siempre se aparecen claramente en nuestras cabezas. De hecho, no creo que uno pueda definir sus objetivos reales en un par de días, es un proceso que lleva meses o, mejor dicho, años, pero si no nos movemos hacia ellos, si no empezamos a caminar, nunca llegaremos a ningún destino. Una vez empiezas el camino, puede que descubras cosas nuevas que te hagan cambiar a una ruta que será la que realmente te lleve a ocupar tu lugar en el mundo, o puede que decidas que ese no es el camino que quieres seguir y vuelvas al punto de inicio pero… que te quiten lo aprendido. Así que aunque no sepas hacia dónde quieres llevar tu vida, si sabes que no quieres que se quede donde está, es hora de empezar a moverse. No empieces a que la respuesta a todos tus problemas aparezca un día de la nada porque no funciona así. No quiero daros mucho la brasa con historias personales porque no se trata de hablar de mí todo el rato pero a veces me gusta usarlas para explicarme mejor y por si os podéis sentir identificados, así que allá va. Como os comentaba la semana pasada, mi primera idea para cambiar mi vida era irme al extranjero (sin tener muy claro a qué, pero esa es otra historia), así que antes de irme me apunté a una academia de inglés para refrescar el idioma y, sobre todo, para que la espera hasta la fecha elegida se me hicese más llevadera. La cuestión es que en esa academia conocí al que hoy es mi pareja y por él decidí quedarme en España. Al irnos a vivir juntos empecé a tunear muebles (o directamente fabricarlos de 0) para poder decorar la casa a nuestro estilo, me flipé con el tema, abrí este blog para poder compartir lo que hago y aquí estoy ahora escribiendo esta sección. O sea, una cosa me llevó a la otra. Sin tener muy claro qué quería hacer y después de pasar 2 años debatiéndome conmigo misma sin saber qué hacer y sin que nada cambiara, empecé a moverme y, al empezar a moverme, empezaron a pasar cosas. Moraleja: si quieres que las cosas cambien, empieza a introducir cambios en tu vida y a probar cosas nuevas, aunque sean pequeñas.

Para empezar, uno de los puntos fundamentales para empezar a caminar es saber quiénes somos. Esta tarea lleva aproximadamente unos 82,38 años, que es la esperanza de vida en España. Uno se pasa toda la vida intentando saber quién es y nunca lo consigue 100% porque todos cambiamos constantemente. Cambiamos nuestras prioridades, nuestros deseos y también nuestras capacidades. A pesar de eso, necesitamos al menos conocer dónde estamos ahora y dónde queremos estar dentro de 5 años para poder establecer nuestros objetivos (lo dicho, esos objetivos pueden cambiar con el tiempo, pero necesitamos empezar a caminar).

Veréis, cuando era pequeña no recibía mucho comentario sobre las cosas que hacía bien y sí mucho sobre las cosas que hacía mal (no por ninguna historia trágica horrible, ni muchísimoo menos, simplemente éramos muchos hermanos y no había demasiado tiempo para cada uno). Eso me ha hecho crecer con una visión distorsionada de la realidad. Pienso que las cosas que hago bien debería ser mejores, pienso que no tienen mucho mérito, que no son especiales y, en cambio, magnifico las cosas que hago mal y pienso que soy la única persona en el planeta tierra que comete esos errores. Tener una imagen demasiado negativa de ti mismo es perjudicial a la hora de establecer tus objetivos porque todo te parece demasiado grande, inalcanzable, demasiado bueno para ti. Los demás conseguirán cosas maravillosas pero tú no porque no eres capaz, no eres suficientemente bueno. ERROR. Con los años me he ido dando cuenta de que esos límites están en mi cabeza y no me van a ayudar a absolutamente nada en esta vida. Necesitamos una imagen realista de nosotros mismos, ni demasiado negativa ni tampoco demasiado positiva porque claro, uno puede desear ser una estrella del rock pero si no sabe cantar, ni componer, ni tocar ningún instrumento, ni conoce a nadie en el sector de la música… pues lo tiene muy chungo. Quizá sería mejor establecer otro objetivo un poco más modesto como trabajar para una discográfica. Y si a pesar de todo ese uno no quiere abandonar su sueño de ser una estrella del rock (¿quién no querría ser Bowie?), conocer sus limitaciones le dará una idea clara de en qué cosas va a tener que trabajar.

Para saber algo más sobre ti mismo empieza por escribir una lista de talentos y habilidades y otra con las cosas que se te den menos bien. Tómate tu tiempo, si te bloqueas apárcala y retómala otro día. Sé honesto contigo mismo, esta lista sólo la vas a ver tú, no te mientas a ti mismo, no te menosprecies ni tampoco maquilles tus puntos flacos. No tengas vergüenza de echarte flores, no tienes que compartirlo con el mundo para que piensen que eres un imbécil ególatra como voy a hacer yo ahora mismo.
MIS PUNTOS FUERTES
Creativa
Inteligente
Gran capacidad de trabajo
Versátil
Adaptable a nuevas circunstancias
Manitas
Perfeccionista
Capacidad de aprendizaje

MIS PUNTOS DÉBILES
Timidez
Poca orientación comercial
Fácil dispersión
Control freak (o sea, me gusta controlarlo todo)
Juez interno muy fuerte
Falta de organización y autodisciplina

Esta es una lista muy simplificada, como ejemplo. Para elaborar la tuya guíate por esta tabla que es muy completa e incluye todo tipo de habilidades.

Una vez tengas tu lista podrás analizarla y sacar conclusiones. Cuando he repasado la mía me he reafirmado en lo que ya pensaba, que mi principal barrera es mi dificultad en las relaciones interpersonales y eso, a mí, me molesta. En mi taller estoy muy a gustico y puedo trabajar horas interminables pero en cuanto se trata de salir al mundo y enfrentarme a lo(s) desconocido(s)… me entra el tembleque. Bueno, probablemente no acabe trabajando como relaciones públicas pero ya tengo claro qué puntos tendré que trabajar y lo mismo te pasará a ti cuando completes tu lista y veas qué te puede parar y qué te puede dar alas.

¿Te animas a escribir tus puntos fuertes y débiles? #makeit

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5 Comments on “#makeit | Conocerse a uno mismo”

  1. Me ha pasado una cosa con este post (que, por cierto, me ha encantado). Resulta que estaba leyéndolo y pensando "Jolín, ojalá ser como esta chica, tan decidida y directa hacia sus objetivos, con las cosas tan claras" y luego he visto tu lista de puntos fuertes y débiles y he dado cuenta de que es prácticamente idéntica a la que habría hecho yo. Quiero decir que si tú has podido conseguir tanto (para mí es mucho, porque yo no he conseguido nada) tal vez yo también pueda. Por cierto, me encanta la historia de cómo conociste a tu novio 🙂

  2. Un post genial la verdad! yo soy de las que piensa que en ciertas ocasiones, una debe de parar y hablar con su yo interior para saber que es lo que se está haciendo y hacia donde tengo que ir, así que el post de hoy me ha encantado y voy a ponerlo en práctica aunque ya te digo que mis puntos débiles también son falta de constancia y disciplina. Habrá que mirar de reforzar más estas partes. Genial esta iniciativa nueva!. Un besazo guapa!!

  3. Yuhuuuuuu! Me encanta esta entrada! Ahora mismo me pongo con la lista. Creo que no me va a costar mucho poner cosas en las dos listas. Creo que me conozco muy bien y eso es un buen punto de partida. También a mi, sin conocerte, por lo poco que te he leído me sorprende algunas cosas de la lista de debilidades…creo que en la de fortalezas deberías de poner una muy importante y que para mi tienes a kilos y es una enorme capacidad de " contar cosas" y hacerlo de una forma súper amena y divertida. Un abrazo fuerte!

  4. Qué? No puede ser ,si ya me has hecho la lista!! Me pasa como a ti,puedo estar horas encerrada en mi misma con mi rollo y además hablar de ello con gente a traves del blog pero luego a la hora de hablar cara a cara con personas ya me pongo nerviosa y nisiquiera hablo,porque no me sale.uffff eso es lo que me hace que todavia no me haya lanzado a hacer lo que realmente quiero,aunque todavia estoy sopesando los pros y contras,la verdad.
    Empezaré por intentar conocerme a mi misma y ver mi objetivo real. Gracias.
    Un besazo

  5. Me gustan mucho este tipo de entradas y este post está genial Maria! Es cierto eso que dices que las situaciones no cambian de hoy para mañana y que no saber hacia dónde vas tampoco es nada malo lo más importante como tú misma has dicho es saber lo que NO quieres. A veces nos tenemos que replantear si seguir o no un camino y creo que todos tenemos la respuesta simplemente hay que hacer pequeñas (o grandes) cosas para cambiarlo día a día y al final todo tiene sentido.
    Vaya parrafada! jejeje me apunto el hashtag me encanta! #makeit

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