Miedo a hacerlo mal

María · Dr. LivinghomeOff topic17 Comments

¿Habéis sentido miedo alguna vez? Supongo que sí, todo el mundo tiene miedo en algún momento. Yo lo siento todo el rato. Miedo a que las cosas no salgan bien, miedo a fracasar, miedo a no ser buena en lo que hago, miedo al ridículo, miedo, miedo, miedo, miedo. Qué coñazo.

Miedo a hacerlo mal

Cuando me pongo a trabajar en algo que depende de mi creatividad, y recordemos que mi trabajo depende de mi creatividad, siento miedo. Ya sea diseñando, creando, presentando… miedo. ¿Y si no queda bien? ¿Y si no es bueno? ¿Y si a la gente no le gusta? ¿Y si hago el ridículo?

Miedo a hacerlo mal

Lo peor es que sé que todo eso no es importante. LO SÉ. Cada neurona de mi cerebro es consciente de que eso no es importante, no hace falta que nadie me lo diga. Siempre habrá gente a la que no le guste lo que hago, siempre habrá gente que lo haga mejor y gente que lo haga peor y no pasa absolutamente nada. Pero cuando me pongo frente a un papel en blanco, frente a un mueble, frente al ordenador, frente a la cámara, el miedo aparece desde lo más profundo y se me pone en la garganta. La creatividad se corta, se estremece, se diluye porque, ¿y si…?

Miedo a hacerlo mal

Cuando veo a artistas y creativos con tanto talento como Herbert Green o Heather Nette King, de las que os he hablado aquí, me pregunto, ¿sentirán ese miedo cuando están creando? Desde luego en su trabajo no se refleja. Parece que la creatividad y el arte salen de forma totalmente espontánea, que fluyen, parece que tienen la seguridad de saber lo que están haciendo. ¿Será así o es que son tan buenos que son capaces de esconderlo?

Miedo a hacerlo mal

Ojalá tuviera un megaconsejo único y supervalioso que daros a los que sentís miedo como yo. Una gran fórmula secreta para que la próxima vez que aparezca sepáis deshaceros de él. Pero no es así. Todo lo que os puedo decir es que, a trancas y barrancas, estoy aprendiendo a vivir con él. A no tenerle miedo al miedo. Este blog es un paso en esa dirección. Los miedos, los “¿y si?” siguen estando, siguen metidos en mi garganta pero los ignoro y comparto lo que hago con todo el que quiera verlo. Porque si no lo comparto, no mola tanto. Porque, después de todo… ¿qué más da?

Miedo a hacerlo mal

Cuando vi este enorme lienzo a la venta en Tiger por sólo 6€ pensé que era una oportunidad estupenda para probar a pintar un cuadro. Mi miedo gritó “te va a salir fatal, ¡vas a hacer el ridículo!” mientras pasaba por caja. Pero, ¿qué importa si sale mal?

Así quedó mi intento de copia de esta acuarela de Marcela Gutiérrez. Me pregunto si Marcela sentirá miedo cuando se enfrenta a su trabajo. Desde luego no lo parece. No es una copia perfecta pero oye, yo estoy la mar de contenta.

Otra que parece no tener miedo es Emily Henderson, una de mis interioristas favoritas. Los tonos de esta acuarela me recuerdan a los colores tan vivos que utiliza ella en su trabajo. ¿Recordáis que el otro día hablaba de cómo decorar con color buscando inspiración en el arte? Pues aquí va otro ejemplo.

Miedo a hacerlo mal

Te he soltado un buen rollo y mi miedo tiene miedo pero… que se vaya a pasear. No hay nada más terapéutico que hablar de lo que nos asusta. Y tú, ¿a qué tienes miedo?

Reenamórate de tu casa

17 Comments on “Miedo a hacerlo mal”

  1. El miedo lo tienen los valientes!! Quizas el miedo no es tan malo, te pone los pies en la tierra, el problema seria si te bloquea, segun veo no es tu caso!! No se te nota nada el miedo, haces cosas fantasticas, hace poco que te visito y tu blog me ha enganchado!
    Asi que viva el miedo!
    Muchos besos!
    Nika

  2. Supongo que no es tan malo pero a veces me gustaría que se personificara de alguna forma para poder patearle los huev*s a gusto, jajajajaja. Supongo que, como digo en el post, lo importante es no tenerle miedo al miedo y seguir adelante. Muchas gracias por tu comentario, Nika 🙂

  3. Pues yo tb tengo miedo y muchas veces me paraliza, eso es lo malo… Normalmente me asusto ante un reto grande. Mi truco: lo divido en pequeñas tareas, un proyecto creativo en este caso., y así cual hormiguita consigo vencerlo. Alcanzo esas pequeñas metas y poco a poco el miedo se va desvaneciendo. Es una realidad divide y vencerás.
    Eso sí soy como tú , vivo con el miedo, es una etapa que estoy pasando últimamente.
    María, te ha quedado genial….☺

  4. Eso eso, lo importante es no tener miedo al miedo… hace años, escribí un post parecido en mi blog, donde explicaba lo que supuso para mí cambiar de ciudad y adaptarme a Madrid… nadie imaginaba que una chica como yo (aparentemente fuerte y con mucho carácter) pudiera sentir miedo, pero si… lo sentí y mucho.

    Mi vida se complicó mucho en esos primeros años de vida en Madrid, se desencadenaron cosas en mi vida malas y muy de golpe y cambié… sentí miedo y por primera vez fui insegura.

    Ahora ya no tengo ese tipo de miedo, pero sigo teniendo otros… me siento identificada en muchas cosas que comentas, sobre todo en lo de la creatividad… pero creo que cuando te dedicas a lo que nos dedicamos nosotras, es bueno sentir ese miedo "escénico", porque estoy segura que hace sacar lo mejor de nosotras. Eso significa que somos personas responsables, que queremos ser buenas en lo que hacemos y superarnos cada día. Lo malo sería acomodarse y endiosarse, eso creo que no es bueno porque la gente así se suele estancar y hacer siempre lo mismo y lo bueno es evolucionar.

    Vaya tostón de comentario te he dejado, pero es que tu post invita mucho a la reflexión!! Y por cierto, tu copia de esa acuarela es sensacional.

    Bicos

  5. Lo peor es que cuanto más mayores somos, más miedos nos invaden. Es curioso, cuando era pequeña pensaba que era al contrario, que al crecer todos los miedos desaparecen y te haces invencible.

    Pero vamos a ver, Mariflor, en tu caso, con lo bien que pintas y que escribes y lo "apañá" que eres… ¡No deberías tener miedo de nada, te vas a comer el mundo!

  6. Justo ese consejo me lo dio hace muchos años una excelente persona que por aquel entonces era mi novio y ahora mi amigo. Me dijo que si levantas la vista y ves la escalera completa, te paralizas, te entra el miedo, las dudas, los pensamientos negativos… que el truco es concentrarse solamente en el siguiente escalón. Y así, poco a poco y casi sin darte cuenta, subes la escalera completa.

    Muchas gracias, Cris 🙂 Un beso

  7. Me encantaría leer ese post, ¿cómo lo puedo encontrar? ¿Te acuerdas más o menos de la fecha?
    Para mí también fue una adaptación difícil, muy joven, empezar en un trabajo nuevo (donde además me engañaron con el sueldo que iba a cobrar), compartir piso siendo MUY tímida… el novio que tenía por entonces (madrileño) se vio sobrepasado y en lugar de apoyarme se distanció, con lo cual todo se hizo más complicado y mis miedos me comieron. De todo aquello aprendí muchas cosas y me ayudó a crecer pero no fue nada fácil.

    Estoy de acuerdo que la autoexigencia es buena e incluso necesaria en un trabajo creativo, si no te acabas oxidando. Pero a veces el miedo me nubla la cabeza y me resulta difícil crear o tener una idea. Es como intentar ver a través de la niebla.

    De tostones nada, me encanta que comentéis y, sobre todo, cuando lo hacéis de corazón. Un besiño!

  8. Hola Marta!! Ya te echaba de menos :_)
    Sí, yo también pensaba que "eso" se pasaría mágicamente al cumplir años, y sí que me lo he quitado un poco pero a base de mucho trabajo.

    He leído tu post y te he entendido perfectamente. Estos últimos años han sido una montaña rusa de sensaciones respecto al trabajo y he tenido mi par de meses de crisis absoluta pensando que no había un futuro para mí. Que daba igual el esfuerzo, las horas extra no pagadas, el riesgo de hacerse autónomo… el sistema había decidido que para nuestra generación no había otra alternativa que sobrevivir y tener miedo al futuro. Y me pasa como a ti, no pretendo hacerme rica pero tampoco quiero vivir oprimida. He de decir que este blog me ha ayudado mucho a cargarme las pilas con un poco de ilusión porque es un proyecto que me llena.

    Mariflor se llama una de mis hermanas! 😉 Gracias Marta, un besazo!

  9. Me ha gustado mucho leer tu post, supongo que porque en mayor o menor medida me siento identificada. Para bien o para mal, los que nos dedicamos a las "cosas creativas" siempre vivimos con ese miedo (que, oye, no son todos, porque luego hay personas que se creen dios y que piensan que todo lo hacen perfecto y que yo alucino con tanto aplomo, pero no es el caso). Nuestro trabajo y pasión no es algo automático, ni depende de unas instrucciones que nos digan si está bien o está mal, y, además, nos implicamos mucho en lo que hacemos. Por lo tanto, es normal que siempre haya cierta incertidumbre. "¿Y si lo hago mal?" "¿Y si no lo consigo?" Claro que también las conozco jaja, pero, ¿sabes que? mientras estoy inspirada consigo apartarlas y reconducir la situación, porque te lo creas o no estás creando (valga la redundancia jaja) algo que es 100% tuyo y que así lo creías en ese momento. Podrá gustar más o menos, al principio será más o menos bueno, y es posible que, después de todo, no quede como esperabas pero, oye, que no pasa nada, ya seguiremos probando. La cosa es intentarlo, así que no pienses, simplemente, ¡hazlo! Yo tampoco tengo la fórmula mágica, pero esto no funciona mal. Siento haber escrito la biblia, pero has sido tú la que nos has dado pie María 😛 Mua!!

  10. Como bien dices, gran parte de este asunto es que nos implicamos mucho en nuestro trabajo. Para mí mi trabajo es parte de mí, de lo que soy y lo que hago. Como tú, cuando estoy inspirada me cuesta menos. Lo que me ocurre es que, o viene la idea de primeras, mientras me están contando un proyecto o cuando veo un mueble, sin que siquiera me dé tiempo a pensar o me atasco. Porque aparecen los pensamientos negativos y no dejan que fluya la creatividad. Me encantan las biblias, así que escribid el nueco testamento, el viejo y lo que queráis 🙂
    Muchas gracias por pasarte! Un beso

  11. Miedo? Ufff creo que soy la number one de las miedosas. A todo! No solo al fracaso sino tb a estar sola en casa…jeje cuando empieza la noche…
    Has pasado por malas experienciencias pero eso nos hace más fuertes y alertas la próxima vez…creo que no debes tener miedo al fracaso…O por si algo te sale mal.. Se hace y se intenta de nuevo.
    Genial y CHULISIMO el cuadro! Felicidades!!!
    Besos

  12. Hola María!

    Gracias por este post, me pasa siempre y lo peor no es que tenga miedo lo peor es que a veces incluso me paraliza y me cuesta mucho empezar algo. Sé que al final sale y bien pero no puedo evitarlo!
    Encantada de conocerte, gracias por dejarme el comentario 😉
    Un abrazo

  13. Buenas

    Mirando mirando por internet has aparecido, …….. tras un rato leyendo manualidades, encuentro MIEDO. Muy interesante y valiente salirte de tu mundo, para adentrarte en ti. Sencillamente encantador, has pasado de ser una blogger de manualidades decoracion a ser una persona con sentimientos y miedos. Si todos nos mirasemos mas detenidamente y de forma sincera saldrian defectos y miedos a millones, si todos nos valoramos encontraremos otras tantas imperfecciones. Pero es el echo de ver e identificar nuestros miedos los que nos convierte en persona. Una persona siente y padece, una maquina repite y repite.
    Para mi tener miedo es evolutivo, me explico: cuando el hombre evolucionaba, el que no tenia miedo caia al fuego o caia desde grandes alturas o lo devoraba un animal. El hombre que tenia miedo PENSABA y se enfrentaba a las alturas con respeto, a las fieras con inteligencia y evitava el fuego para no quemarse. Es decir el miedo nos hizo evolucionar, los valientes fueron devorados. Enfrentarnos al miedo nos hace adaptarnos a cada dia y no caer en los fuegos.

    Sencillamente me gusto leerte

  14. Hola María!!!

    Me encanta y me encantas! Llevo un buen rato navegando por tu blog, mirando las cosas que haces, por cierto, maravillosas todas y ya acabo leyendo éste post, y me declaro fan tuya.

    Llevo dos años rebuscando por las calles pequeños tesoros, y siento que son un flechazo, los miro y sé que tienen que ser míos , ya me los imagino transformados, con sus nuevos colores o telas, creo que rozo la obsesión! 😉

    Tengo la casa invadida de muebles y no sé qué hacer con ellos, bueno sí, tengo la ilusión de ir a mercadillos con ellos, ese es mi objetivo para mi felicidad, y ahí comienzan las inseguridades y los miedos etc, ect pero tenemos que poder con ellos y no pueden ser más grandes que nuestros sueños.

    Muchas gracias por compartir tus trabajos y tus pensamientos, gracias por motivarnos y darnos fuerzas con tus palabras para seguir luchando por nuestros sueños.

    Os deseo mucha suerte y fuerza a tod@s

    Un beso
    Diana

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