Allá vamos

¡Hola!
Me llamo María Vázquez Vizoso y estoy encantada de tenerte de visita.
Soy gallega y vengo de una extensa familia de creativos y manitas, algunos de profesión y todos de corazón.

Familia Vázquez Vizoso
El espíritu creativo en la familia Vázquez Vizoso

De este caldo de cultivo algo raro tenía que salir... y salí yo. Desde pequeñita me gustaba todo lo que me permitiese crear y fuese de colorines: plastilina, montar figuritas con el Duplo, dibujar, colorear... Con 12 años hice mi primera obra de bricolaje, decoración y hasta arquitectura: una modesta imitación de la casa en el árbol de Punky Brewster, tan modesta que ni siquiera estaba en un árbol. Reutilicé material de construcción deshechado que almacenaba mi padre por-si-acaso-vete-tú-a-saber-qué (supongo que de ahí me viene el diogenismo). Hice todo: la estructura, la decoración, el mobiliario... todo.

Villa Tronco
Mi hermano Coqui y mi cuñada Mila posando en la casita

Yo quería tener una casa en la que jugar pero en realidad disfruté mucho más haciéndola que "habitándola". Sobre todo desde que vi un gusano peludo en el techo, salí corriendo de la casita y nunca máis. Con la llegada del invierno se acabó cayendo y con ella mi aventura con el bricolaje.

Crecí, estudié publicidad y diseño gráfico y me mudé a Madrid a trabajar en el pintoresco mundo de las agencias de publicidad. Es decir: vivía pegada a un ordenador tropecientas horas al día. Empezó a ser una necesidad el volver a utilizar las manos pero... ¿para qué? ¿Manualidades? No sé si cubrir figuritas con pan de oro me va a relajar mucho. ¿Calceta? Demasiado repetitivo. ¿Pintar? ¿Por dónde empiezo? Vaya cacao. Y así pasaba el tiempo y yo seguía pegada al ordenador. Hasta que me mudé a vivir con mi novio a un piso, por circunstancias, sin amueblar. Maravilloso. Un lienzo en blanco para hacer lo que me diese la gana, ¡guay! Problema: lo que me diese la gana costaba mucha pasta. Mierda. Pero yo no quería vivir en una casa fea o de serie, quería una casa con personalidad, una casa llena de objetos que nos gustasen y nos representasen, cada uno de su padre y de su madre... ¿qué podía hacer? Pues hacerlos yo misma. ¡Tachán! Así despertó de su letargo esa pasión por el bricolaje, el diy (aunque por aquel entonces ni los hipsters utilizaban esa palabra porque no había ni hipsters), el volver a utilizar las manos, volver a mancharse, tocar, oler, pintar, serrar, agujerear, clavar, volver a hacer algo REAL.

Me encanta compartir lo que hago con mi novio, mi familia y mis amigos y el siguiente paso es compartirlo con todas las personas a las que le pueda interesar. Por eso estoy aquí, venciendo mi timidez (a medias) abriendo un blog y contando toda esta historia. ¡Eeeh! ¡No huyáis! Prometo no soltar chapas como esta nunca más y poner muchas fotos, tutoriales e información interesante.

Espero veros por aquí, entreteneros e inspiraros.

6 comentarios:

  1. Hola, me gusta todo, el logo, la presentación, las fotos pero indudablemente lo que más me gusta son los retratos de la familia. En cuanto venzas la otra mitad de la timidez los vas a dejar flipaos. Te quiero mucho hermana nº7.

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  2. Exitos =) un abarazo hermoso logo =) espero pasar mas seguido por tu blog ^_^

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  3. Gracias Mielmora, espero verte mucho por aquí :)

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  4. Pues que sepas que me acabo de enamorar de tu blog y de tu intento de cabaña :)

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  5. Y aqui llegue hasta los comienzos!!!!
    cosas hermosas he visto y espero seguir viendo!!
    Beso grande y un gustazo!!

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